Uribe se fue a llorar para Europa, pidiéndole a medio mundo que no le haga caso a Chávez en eso de no llamar terrorista a la guerrilla, así como de no asignarle beligerancia. Graznó en Francia, jaló y vendió en España, y terminó en EEUU quejándose de que el presidente venezolano le quiere sembrar una matriz de opinión de paramilitar arrastrado al imperio. ¡Qué cosas le hacen a ese cachaco!
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Puedes utilizar el anonimato para decir lo que quieras, pero, por favor, ten responsabilidad social y no incurras en obscenidades. Si la idea es que alguien anda equivocado y creemos que hay que orientarlo, el mejor camino es la explicación y no la violencia. La fuerza es madre de todo extremismo, y extermina antes de convencer. A menos que tu propósito sea... un cadáver convencido.