lunes, 31 de marzo de 2008

Los ricachones golpistas no van para el cielo

¿Cómo os quedó el ojo, papá? Después de tanto burlarse de Hugo Chávez cuando alzaba su voz contra el capitalismo rampante, contra la inmoral ansiedad por el dinero, por la acumulación personal de la riqueza, por no compartirla, ¡por ser rico, pues!, ahora, si los criticones se llaman cristianos, seguidores de la Iglesia Católica, deben colocarse cuidadosamente el rabo entre las piernas y recoger sus palabras: dentro de los nuevos pecados para la Iglesia, promulgados por el papa Benedicto XVI, es pecaminoso acumular riquezas. ¿Qué tal? Tan terrible, ni más ni menos, como consumir drogas, acabar con el ambiente... Vaya, la vaina es para reírse. ¿Cómo andará la moral de tanto bicho opositor en Venezuela que se llama así mismo "cristiano" y lo que quiere es dar un golpe de Estado para acumular el país para ellos solos solitos, con oro y petróleo incorporados?

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