jueves, 8 de mayo de 2008

El plan eterno de asesinar a Hugo Chávez

Los asesores en seguridad de Hugo Chávez terminaron por concluir que el presidente se expone demasiado durante las concentraciones con sus adeptos, en una ciudad llena de edificios adyacentes. Un francotirador podría alojarse en cualquier sitio. Consideran la posibilidad de un ataque con cohetes a las naves presidenciales o un grupo de asalto al Palacio de Miraflores. El propósito: asesinar a Hugo Chávez, nada derrotable democráticamente, según dan a entender con su desesperación. ¿Y Por que todo esto? Según el periodista José Vicente Rangel, "se ha incrementado la información sobre un magnicidio en Venezuela" ("Confidenciales de Rangel"). Muchos locos anda por allí jugándose el todo por el todo. Probablemente muchos de ellos sean de esos que salen en las pantallas de televisión a darse golpes de pecho "por la democracia amenazada en Venezuela". Dizque luchadores sociales, representantes de clanes económicos en el país, bastante rancios, por cierto, entregados al sueño americano. En fin, la democracia de ellos. Como hicieron el 12 de abril de 2002, cuando salieron los golpista en televisión a celebrar "a mansalva" la muerte de la democracia. No tienen dignidad ni patria. Don dinero y don capital mandan, para comprar y venderse. ¡Cómo se ve con claridad, cada vez más, que son los pobres quienes al final tienen que defender a sus países de la voracidad de los millonarios, capaces de mandar a matar a su propia madre! A ellos los presionan desde el norte para colombianizar a Venezuela, pero el capítulo "Gaitán" los paraliza. Acarician la idea del magnicido desde el prinpicio.

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