martes, 24 de marzo de 2009

Crisis mental en la oposición política venezolana en materia económica

La pobre oposición política que se gasta Venezuela da pena.  No puede pensar fuera del hecho devastado de su cerebro cuartorrepublicano, capitalista y neoliberal.  No puede comprender, mucho menos aprobar, que existen múltiples maneras de llegar a Roma, entubada como está con su pensamiento único, con su modo paradigmático de ver la realidad, con su modo monárquico de ser genuflexa.  Ama a los EEUU, al Fondo Monetario Internacional (FMI), al Banco Mundial y todo lo que de allá proceda en forma de consejo, leyes para ellos.  En su criterio, no hay crisis y EEUU y su satrapía de instituciones financieras expoliadoras están en su mejor momento.  ¡Señores, qué ceguera!  ¡Y pensar que para eso, para no ver la realidad sino a través de una sola lente, fueron a sus universidades caras!  ¡Qué desperdicio, pues!  Pero véase si no digo un hecho cierto, hablando de las medidas contra-crisis anunciadas por el gobierno nacional.  Pusieron el grito en el cielo porque nada de lo que decretó el Presidente de la República suena a FMI o Banco Mundial, cansados de reventar países con sus consejitos, con sus devaluaciones monetarias y aumentos de los servicios o insumos públicos.  ¡Pobres mamarrachos!  Se arrecharon porque no se devaluó el bolívar y porque no se aumentó la gasolina, cosa que hubieran hecho ellos rapidito, tal como se lo manda el cassette que tienen embobinado en el cerebrito!  ¡No joda –parecen rumiar-, hay que ser como los gringos o europeos, con crisis incluida!  Paso y gano con estas tarántulas neuronales, dinosaurios que viven un período de glaciación mental.

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